Saber qué es amortizar un préstamo te sirve para dos cosas: entender en qué se va cada cuota que pagas y decidir si te conviene devolver dinero antes de tiempo. Amortizar es, sencillamente, devolver el capital prestado. Lo haces poco a poco con cada cuota y, si te sobra dinero, también de golpe. En esta guía verás cómo funciona la tabla de amortización, qué dice la ley de crédito al consumo sobre la amortización anticipada y, con un ejemplo calculado de principio a fin, cuánto ahorras según elijas bajar la cuota o acortar el plazo.
¿Qué significa amortizar un préstamo?
Cuando pides un préstamo debes dos cosas: el capital, que es el dinero que te dejaron, y los intereses, que son el precio de usarlo. Cada mes la entidad calcula los intereses sobre lo que aún debes y el resto de la cuota se destina a reducir esa deuda. Esa parte que reduce la deuda es la amortización. Por eso, cuando alguien pregunta qué significa amortizar un préstamo, la respuesta corta es «ir bajando lo que debes».
La palabra tiene un segundo uso muy habitual: amortizar anticipadamente, o amortizar préstamo antes de tiempo, que consiste en adelantar el pago de todo o parte del capital pendiente. Si lo devuelves todo hablamos de cancelación total; si devuelves una parte, de amortización parcial.
Cómo se amortiza un préstamo personal: el sistema francés
Casi todos los préstamos personales en España se amortizan con el sistema francés: pagas siempre la misma cuota, pero dentro de ella cambia el reparto. Al principio debes mucho, así que los intereses son altos y amortizas poco capital; al final ocurre lo contrario. Otros sistemas existen (cuota de capital constante, carencia inicial, cuota final mayor), pero son menos frecuentes en el crédito al consumo.
Ejemplo que usaremos en toda la guía: 16.000 € a 60 meses con un TIN fijo del 6,6 % y sin gastos. La cuota mensual es de 313,81 € y el importe total adeudado, 18.828,50 €, de los que 2.828,50 € son intereses. El ejemplo es ilustrativo y no corresponde a ninguna oferta.
Cuota constante frente a capital constante
Para ver por qué el sistema francés es el más común, compáralo con la alternativa más conocida: amortizar cada mes la misma cantidad de capital. Con los mismos 16.000 € a 60 meses al 6,6 %, devolverías 266,67 € de capital cada mes más los intereses de lo pendiente. La primera cuota sería de 354,67 € y la última de 268,13 €, y en total pagarías 2.684,00 € de intereses, 144,50 € menos que con cuota fija.
Pagas menos intereses porque devuelves capital más deprisa al principio, pero las primeras cuotas son más altas justo cuando tu presupuesto todavía no se ha adaptado al préstamo. Por eso la mayoría de las entidades y de los clientes prefieren la cuota fija: es predecible y permite planificar. Si te ofrecen un sistema distinto, pide el cuadro completo antes de firmar y fíjate en la cuota más alta que tendrás que pagar, no solo en la media.
Carencia y cuota final: cuidado con lo que se aplaza
Algunos préstamos empiezan con unos meses de carencia, en los que solo pagas intereses o nada, o terminan con una cuota final mucho mayor que las demás. Las dos fórmulas bajan lo que pagas al principio, pero no amortizan capital durante ese tiempo, así que el total de intereses sube. En una tabla de amortización con carencia verás varias filas en las que el capital pendiente no baja. Antes de aceptar una fórmula así, pregúntate si podrás asumir la cuota cuando la carencia termine o cuando llegue el pago final.
¿Cómo se lee la tabla de amortización de un préstamo?
La tabla de amortización (también llamada cuadro de amortización) muestra mes a mes cuánto pagas, qué parte son intereses, qué parte es capital y cuánto te queda por devolver. Estas son las primeras y las últimas filas del ejemplo:
| Mes | Cuota | Intereses | Capital amortizado | Capital pendiente |
|---|---|---|---|---|
| 1 | 313,81 € | 88,00 € | 225,81 € | 15.774,19 € |
| 2 | 313,81 € | 86,76 € | 227,05 € | 15.547,14 € |
| 3 | 313,81 € | 85,51 € | 228,30 € | 15.318,84 € |
| 59 | 313,81 € | 3,42 € | 310,38 € | 312,09 € |
| 60 | 313,81 € | 1,72 € | 312,09 € | 0,00 € |
Los intereses del primer mes salen de multiplicar lo que debes por el tipo mensual: 16.000 × 0,066 / 12 = 88,00 €. El resto de la cuota, 225,81 €, reduce la deuda. El segundo mes los intereses ya se calculan sobre 15.774,19 € y por eso bajan un poco. Así hasta el final.
Agrupada por años, la tabla de amortización de un préstamo deja ver por qué adelantar pagos pronto es más rentable:
| Año | Intereses pagados | Capital amortizado | Pendiente al final del año |
|---|---|---|---|
| 1 | 972,51 € | 2.793,19 € | 13.206,81 € |
| 2 | 782,48 € | 2.983,22 € | 10.223,59 € |
| 3 | 579,52 € | 3.186,18 € | 7.037,41 € |
| 4 | 362,75 € | 3.402,95 € | 3.634,46 € |
| 5 | 131,24 € | 3.634,46 € | 0,00 € |
En el primer año pagas más de siete veces los intereses del último. Cada euro que adelantas deja de generar intereses durante todos los meses que quedan, así que cuanto antes lo adelantas, más ahorras.
No tienes que calcularla tú. Si tu préstamo tiene un plazo fijo y se devuelve a plazos, la Ley 16/2011 te da derecho a pedir gratis, en cualquier momento del contrato, un extracto en forma de cuadro de amortización. Si tu préstamo es a tipo variable, ese cuadro solo vale hasta la próxima revisión.
¿Qué dice la ley de crédito al consumo sobre la amortización anticipada?
La Ley 16/2011, la ley de crédito al consumo vigente, regula el reembolso anticipado en su artículo 30. Sus puntos clave, explicados con nuestras palabras:
- Puedes devolver cuando quieras. Todo o una parte, en cualquier momento, y la entidad tiene que rebajar el coste del crédito en la parte que corresponde al tiempo que ya no vas a usar el dinero.
- La compensación tiene techo. El prestamista solo puede cobrarte algo si adelantas el pago durante un periodo de tipo fijo. Si al hacerlo queda más de un año para terminar, el máximo es el 1 % de lo que devuelves; si queda un año o menos, el 0,5 %.
- A veces no hay compensación. No se cobra si el reembolso lo paga un seguro destinado a garantizar el crédito, si se trata de un descubierto, o si se hace en un periodo en el que el tipo no es fijo.
- Nunca más que los intereses que te ahorras. Ninguna compensación puede superar los intereses que habrías pagado desde el adelanto hasta la fecha de fin pactada.
- Una excepción para la entidad. El prestamista puede pedir, de forma excepcional, una compensación mayor si demuestra pérdidas directas, calculadas con una referencia de mercado. Si cobra más de lo que realmente pierde, puedes exigir que lo reduzca.
Muchos préstamos personales no cobran ninguna comisión por amortización anticipada, o cobran menos del máximo. Lo que te apliquen figura en la Información normalizada europea y en el contrato. Las hipotecas tienen sus propias reglas en la Ley 5/2019, distintas de las del crédito al consumo.
Reducir cuota o reducir plazo: ¿qué ahorra más?
Sigamos con el préstamo de 16.000 €. Tras pagar 18 cuotas debes 11.739,74 € y has pagado ya 1.388,29 € de intereses. Recibes un dinero extra y decides adelantar 4.000 €. Te quedan 42 meses, más de un año, así que la compensación máxima es el 1 % de lo adelantado: 40 €. Tu nueva deuda es de 7.739,74 €, y la entidad te ofrece dos opciones.
| Opción | Cuota | Meses que quedan | Pagas desde ahora | Ahorro bruto | Ahorro tras compensar 40 € |
|---|---|---|---|---|---|
| Sin adelantar | 313,81 € | 42 | 13.179,95 € | - | - |
| Reducir cuota | 206,89 € | 42 | 8.689,24 € + 4.000 € | 490,71 € | 450,71 € |
| Reducir plazo | 313,81 € | 27 | 8.340,65 € + 4.000 € | 839,30 € | 799,30 € |
Reducir plazo mantiene la cuota de 313,81 € y termina 15 meses antes: 26 cuotas completas y una última de 181,64 €. Ahorra más porque deja de pagar intereses durante más tiempo. Reducir cuota mantiene la fecha final, pero baja lo que pagas cada mes a 206,89 €. Ahorra menos, aunque te deja 106,92 € libres al mes desde ya.
La elección no es solo matemática. Si tus ingresos son ajustados o tienes otras deudas más caras, bajar la cuota te da margen. Si vas holgado, acortar el plazo te libera antes de la deuda y ahorra casi el doble. En ningún caso conviene adelantar dinero que puedas necesitar para un imprevisto: si luego tienes que pedir otro préstamo, perderás lo ahorrado.
¿Cuánto cuesta cancelar un préstamo del todo?
Cancelar es liquidar todo el capital pendiente de una vez. Con el mismo préstamo:
- En el mes 18: debes 11.739,74 €. La compensación máxima sería el 1 %, 117,40 €. A cambio te ahorras 1.440,21 € de intereses futuros.
- En el mes 50: debes 3.045,21 € y quedan 10 meses, así que el límite baja al 0,5 %: 15,23 €. Solo te ahorras 92,88 € de intereses, porque al final del préstamo casi toda la cuota es capital.
El segundo caso muestra el otro límite de la ley: la compensación nunca podría superar esos 92,88 € de intereses pendientes. Y enseña algo práctico: cerca del final, cancelar ahorra poco. Si tu motivo es liberar la cuota, puede tener sentido; si es ahorrar, el dinero rinde más adelantado al principio o destinado a una deuda más cara.
Cómo pedir la amortización anticipada paso a paso
La ley no fija un plazo de preaviso: remite al procedimiento que diga el contrato, que tiene que recogerlo. En general, el proceso es este:
- Pide el saldo exacto. Solicita a la entidad cuánto debes a una fecha concreta, con los intereses hasta ese día y la compensación que te aplicará.
- Elige la modalidad. Si es parcial, indica por escrito si prefieres reducir cuota o plazo. Si no lo dices, la entidad puede aplicar la que tenga por defecto.
- Haz el pago por el canal indicado. Muchas entidades lo permiten desde la banca online o la app; otras piden una transferencia a una cuenta concreta.
- Pide el justificante y el nuevo cuadro. Tras una amortización parcial, solicita la nueva tabla de amortización; tras una cancelación total, un certificado de deuda cero.
- Revisa los productos vinculados. Si tenías un seguro ligado al préstamo, la ley prevé que la aseguradora devuelva la parte de prima no consumida. Lo explicamos en la guía del seguro de protección de pagos.
¿Cuándo compensa amortizar un préstamo antes de tiempo?
Adelantar pagos tiene sentido cuando el préstamo es caro y estás en la primera mitad del plazo. Antes de hacerlo, repasa estas preguntas:
- ¿Tienes un colchón? Guarda primero dinero para unos meses de gastos. Un imprevisto sin ahorro suele acabar en un crédito más caro.
- ¿Tienes otras deudas más caras? Una tarjeta revolving o un minicrédito suelen tener una TAE mucho más alta que un préstamo personal: amortiza primero la deuda con el tipo más alto. Si son varias, valora si te conviene reunificar deudas.
- ¿Cuánto te cobran? Compara la compensación con los intereses que te ahorras. Al principio del préstamo casi siempre gana el ahorro.
- ¿Qué rentabilidad tendría ese dinero? Amortizar un préstamo con un tipo del 6,6 % equivale a obtener esa rentabilidad sin riesgo. Compáralo con lo que te daría ese dinero en una cuenta o un depósito sin riesgo.
Si estás comparando préstamos nuevos, mira también lo que cobra cada oferta por amortizar, además de su tipo de interés y su TAE. Para entender cómo influyen todos los gastos en el coste, tienes la guía de TIN y TAE.
Después de cancelar
Guarda el certificado de cancelación. Si en algún momento te retrasaste y la deuda acabó en un fichero de morosos, al pagarla la entidad debe pedir que se borren tus datos; aquí explicamos cómo salir de ASNEF tras pagar. Y si vas a pedir un préstamo nuevo, recuerda la regla de siempre: solo lo que puedas devolver con margen, porque un retraso trae intereses de demora y comisiones que la TAE no refleja. Cualquier préstamo nuevo te deja 14 días naturales para desistir tras la firma. Para comparar ofertas, empieza por préstamos personales baratos; si te surgen dudas o problemas con tu entidad, las oficinas de consumo y el servicio de reclamaciones del Banco de España atienden gratis.