Abres la app del banco y aparece un aviso: «Tienes 6.000 € preconcedidos». Es tentador, porque no hay papeles que reunir y el dinero parece a un par de clics. Los préstamos preconcedidos son cómodos, pero la comodidad no dice nada del precio. En esta guía verás qué significa exactamente «preconcedido», por qué no equivale a barato, un ejemplo con cifras frente a otra oferta y qué revisar antes de aceptar.
¿Qué es un préstamo preconcedido?
Un préstamo preconcedido es una oferta de financiación que tu banco pone a tu disposición sin que la hayas pedido. La calcula con lo que ya sabe de ti: los ingresos que entran en tu cuenta, tus gastos, los productos que tienes contratados y cómo has pagado hasta ahora. Con esos datos estima un importe máximo y te lo muestra en la banca online, en la app o en un mensaje.
La palabra engaña un poco. «Preconcedido» no significa concedido. Santander, por ejemplo, explica en su web que un préstamo preconcedido es una oferta personalizada basada en tu historial y tu relación con el banco, y que tenerlo no implica necesariamente que el banco vaya a autorizarlo: cuando lo aceptas, consulta tu nivel de endeudamiento y los ficheros de solvencia para comprobar que tu capacidad de pago no ha empeorado. Es coherente con la ley: antes de firmar cualquier crédito al consumo, la entidad tiene que evaluar tu solvencia (art. 14 de la Ley 16/2011).
Un préstamo preconcedido es, por tanto, un préstamo personal normal con un proceso de solicitud más corto. Tiene un TIN, una TAE, quizá una comisión de apertura y un plazo, como cualquier otro, y se rige por las mismas reglas.
¿Por qué preconcedido no quiere decir barato?
El banco no te ofrece el préstamo porque sea el más económico del mercado, sino porque te conoce y tiene datos para ofrecértelo deprisa. Hay tres razones por las que el precio puede no ser el que más te conviene:
- No compite en ese momento. Cuando el préstamo aparece en tu app y lo aceptas sin mirar fuera, el banco no tiene que igualar a nadie. La comodidad tiene un valor y puede estar incluida en el precio.
- La oferta se presenta por la cuota. Muchas veces lo primero que ves es «hasta X €» o «desde X € al mes». La TAE y el importe total adeudado están, pero en la letra de la oferta, no en el titular.
- Puede venir con condiciones. Un tipo rebajado si mantienes la nómina, contratas un seguro o usas la tarjeta. Si esos productos son condición para obtener el préstamo en esas condiciones, su coste debe estar en la TAE; si te los ofrecen aparte, tienes que sumarlos tú.
Nada de esto significa que la oferta de tu banco sea mala. A veces es competitiva, sobre todo para clientes con ingresos estables y buen historial. La única forma de saberlo es compararla.
Un ejemplo con cifras: el preconcedido frente a otra oferta
Tu banco te ofrece 6.000 € preconcedidos a 48 meses con un TIN del 9,5 % y una comisión de apertura del 1,5 % (90 €). Otra entidad, para el mismo importe y plazo, te propone un TIN del 7,9 % sin comisión de apertura. El ejemplo es ilustrativo, no corresponde a ofertas reales, y las cuotas siguen el sistema francés.
| Concepto | Preconcedido | Otra entidad |
|---|---|---|
| TIN | 9,5 % | 7,9 % |
| Comisión de apertura | 90 € | 0 € |
| Cuota mensual | 150,74 € | 146,20 € |
| Importe total adeudado | 7.325,46 € | 7.017,41 € |
| TAE | 10,80 % | 8,19 % |
La cuota solo se diferencia en 4,54 € al mes, una cifra que apenas se nota. El importe total adeudado, en cambio, se separa en 308,05 € a favor de la otra oferta. Ese es el precio de aceptar sin comparar. La TAE lo resume en una sola cifra: 10,80 % frente a 8,19 %.
Cuando la rebaja depende de un seguro
Supón ahora que tu banco te ofrece bajar el TIN del preconcedido al 8,5 % si contratas un seguro de 12 € al mes, que te presenta como voluntario. La cuota del préstamo baja a 147,89 € y el préstamo te costaría 7.188,71 € con la comisión. Pero con los 576 € del seguro durante 48 meses pagas 7.764,71 €, más que sin la rebaja. Si el seguro es condición para ese tipo, su coste tiene que figurar en la TAE; si es voluntario, súmalo tú antes de decidir. Lo explicamos en la guía sobre el seguro de protección de pagos.
¿Cómo funcionan los préstamos preconcedidos de Santander y BBVA?
Quien busca préstamos preconcedidos Santander o préstamos preconcedidos BBVA suele querer saber si tiene uno y en qué condiciones. La mecánica es parecida en los grandes bancos: la oferta aparece en la banca online o en la app de quienes cumplen sus criterios internos, con un importe máximo y unas condiciones. Esos criterios no son públicos, y cambian con tu situación: un mes puedes tener oferta y al siguiente no.
No publicamos aquí los tipos de cada banco, porque son personalizados y cambian. Lo que sí puedes hacer es abrir la oferta, buscar la TAE y el importe total adeudado para el importe y el plazo que te interesan, y guardar esos datos para compararlos. En las fichas de Santander y BBVA tienes lo que cada banco publica sobre sus préstamos personales.
Préstamos con nómina: ¿por qué tu banco te los ofrece antes?
La nómina domiciliada es la principal razón por la que aparece un preconcedido. El banco ve cada mes cuánto ingresas, si tus ingresos son estables y cuánto te queda tras los recibos. Por eso los préstamos con nómina en tu propio banco suelen tramitarse con menos documentos: la información ya está ahí.
Los préstamos con nómina y sin aval son lo habitual en importes de préstamo personal: con ingresos estables y suficientes, la entidad no suele pedir un avalista. Ten en cuenta que «sin aval» describe la garantía, no el precio ni la aprobación: la entidad sigue estudiando tu caso. Si te piden un avalista, la guía de préstamos con aval explica lo que eso supone para quien firma contigo.
Los préstamos online con nómina de otras entidades funcionan igual, solo que ellas no conocen tus movimientos: te pedirán las últimas nóminas o un justificante de ingresos y, a veces, acceso a tus movimientos para verificarlos. El proceso es algo más largo, pero a cambio compiten por tu solicitud. Si quieres ver ofertas por internet, lee la guía de préstamos personales online o el paso a paso para pedir un préstamo online.
¿Qué revisar antes de aceptar un préstamo preconcedido?
- La Información normalizada europea. Antes de que te obligues, el banco tiene que darte gratis este documento, con el TIN, la TAE, el importe total adeudado, las cuotas y las consecuencias de no pagar. Si la app te lleva directo al botón de firmar, busca el enlace al documento y léelo.
- El importe. El preconcedido muestra un máximo. Pide solo lo que necesitas: un importe menor reduce intereses y riesgo.
- El plazo. La app puede proponerte el plazo más largo para enseñarte la cuota más baja. Prueba plazos más cortos y mira cómo cambia el total.
- La comisión de apertura. En importes pequeños pesa mucho en la TAE. La guía sobre la comisión de apertura explica cómo afecta.
- Los productos vinculados. Seguros, mantenimiento de nómina o uso de tarjeta, y lo que cuestan.
- La amortización anticipada. Puedes devolver antes en cualquier momento; si el tipo es fijo, la compensación tiene un tope del 1 % de lo que devuelves si queda más de un año, o del 0,5 % si queda menos.
Con esos datos, compara al menos con otra oferta para el mismo importe y plazo. Para leer bien la TAE, la guía TIN y TAE tiene ejemplos.
¿Cómo comparar el preconcedido sin cambiar de banco?
No tienes que mover tu cuenta ni tu nómina para pedir un préstamo en otra entidad. Es habitual que la otra entidad transfiera el préstamo a tu cuenta de siempre y pase cada mes el recibo de la cuota allí mismo. Lo explicamos en préstamo sin cambiar de banco.
Un método rápido para comparar: anota la TAE y el importe total adeudado de tu preconcedido, pide una o dos ofertas más para el mismo importe y plazo y quédate con la que menos pagas en total, siempre que la cuota te encaje. Si la diferencia es pequeña, puede compensarte la comodidad de tu banco. Si son cientos de euros, ya sabes cuánto te cuesta esa comodidad. En el comparador de préstamos personales tienes ofertas con su TAE y su ejemplo representativo; aparecen en el orden en que las entrega el proveedor, no clasificadas por precio.
Ten en cuenta el tiempo. La oferta de tu banco puede estar disponible enseguida; la de otra entidad tarda algo más, porque tiene que verificar tus datos, y el dinero llega por transferencia. Si no hay urgencia real, esos días suelen salir a cuenta.
¿Preconcedido, tarjeta o descubierto en cuenta?
El preconcedido no es la única financiación rápida que tu banco tiene a mano. Conviene saber en qué se diferencia de las otras dos que suelen aparecer en la app:
- Tarjeta de crédito con pago aplazado. Te deja aplazar compras y pagar una cantidad al mes, pero el interés del aplazamiento suele ser más alto que el de un préstamo personal y, si eliges una cuota pequeña, la deuda se alarga mucho. En las tarjetas revolving, el Banco de España publica cada mes el tipo medio de estas operaciones como referencia; en 2024 la media del TEDR fue del 18,54 %, sin contar comisiones.
- Descubierto en cuenta. Gastar más de lo que tienes en la cuenta sin un crédito pactado genera intereses y, a menudo, una comisión. Para los consumidores, la ley limita la TAE de un descubierto tácito a 2,5 veces el interés legal del dinero, pero sigue siendo una forma cara y desordenada de financiarse.
- Préstamo preconcedido. Tiene un importe, un plazo y una cuota fijos desde el principio, y sabes desde el primer día cuánto devolverás. Para un gasto concreto que no puedes pagar de golpe, suele ser más fácil de controlar que las otras dos opciones.
Si dudas entre varias de estas vías, piensa en cuándo quieres haber terminado de pagar y elige la que te dé una fecha final clara. Comparar con la TAE te sirve también aquí: pide la de cada opción para el mismo importe y el mismo tiempo, y mira el total en euros.
¿Sirve un preconcedido para reunificar deudas?
Puede servir, con cuidado. Si tienes una tarjeta o un minicrédito con un interés alto y tu banco te ofrece un preconcedido con una TAE claramente menor, cancelar la deuda cara con el préstamo puede ahorrarte dinero. La condición es la misma que en cualquier reunificación: que el plazo no se alargue tanto que los intereses de más se coman la diferencia de tipo, y que no vuelvas a usar la tarjeta que acabas de dejar a cero.
Haz la cuenta antes: suma lo que te queda por pagar de la deuda actual y compáralo con el importe total adeudado del preconcedido. Si la deuda que quieres cancelar es un préstamo a tipo fijo, añade la compensación por devolverlo antes. La guía sobre reunificar deudas tiene un ejemplo completo con varias deudas y plazos.
Usar bien un préstamo preconcedido
Que el banco te ofrezca dinero no significa que lo necesites. Pregúntate para qué es, si podrías pagarlo con ahorro o esperar, y si la cuota cabe en tu presupuesto aunque surja un imprevisto. Para un gasto pequeño, como 1.500 € a 12 meses al 9,5 %, la cuota sería de 131,53 € y pagarías 78,30 € de intereses: poco dinero, pero un compromiso de un año. Si te retrasas, pagarás intereses de demora y comisiones, y la deuda podría acabar en un fichero de morosos. Después de firmar dispones de 14 días naturales para echarte atrás, devolviendo el capital y los intereses del tiempo transcurrido. Si tienes dudas sobre un contrato, la oficina de consumo de tu ayuntamiento o una asociación de consumidores te orientan sin coste, y si tienes una queja con el banco puedes reclamar a su servicio de atención al cliente y después al Banco de España.